Críticas y gestión de emociones: Trucos y consejos

Debemos partir de una base: las críticas son inevitables, forman parte de la interacción entre individuos. En ocasiones, nos encontraremos con críticas constructivas y otras, con críticas destructivas e irrespetuosas. En este último caso, será importante posicionarnos y mostrar nuestro malestar y disconformidad ante las mismas.

Ante la aparición de una crítica, ¿se pueden gestionar las emociones?

Cuando hablamos de críticas y gestión emocional aparece una palabra clave: la asertividad.

El ser capaces de reaccionar asertivamente a las críticas y al posible rechazo de los demás, nos ayuda a ser fieles a nosotros mismos, a expresar adecuadamente nuestros sentimientos, dar libremente nuestra opinión, etc., y en definitiva, actuar preservando nuestra autoestima.

Por todo ello, responder asertivamente a las críticas tiene muchas ventajas. Para empezar, la persona que realiza la crítica (partimos de la base que se trata de una crítica constructiva) desea que prestemos atención y tengamos en cuenta su mensaje y cómo se siente al respecto. Si reaccionamos mal, se sentirá frustrada y quizás, la próxima vez, evite comunicarse con nosotros a este nivel y como resultado, nos estaremos perdiendo una información muy valiosa.  Por otra parte, responder mal a las críticas no únicamente nos distancia de aquella persona, también suele provocar  que los conflictos se agraven.

En resumen, si no escuchamos activamente las críticas y reflexionamos sobre las mismas, no obtendremos la parte de información útil que pueden contener; si respondemos asertivamente a las críticas, podremos utilizar aquella información, ponernos en el lugar del crítico, y facilitar la cercanía y la comunicación entre ambos.

3 trucos emocionales

Para responder asertivamente a las críticas podemos tener en cuenta tres puntos básicos:

  1. Frenar los pensamientos negativos que nos auto regalamos

¿Por qué algunos se sienten heridos ante las críticas y otros no? Tal y como decía Burns: “Lo que nos altera no son las demás personas ni los comentarios críticos que puedan hacernos, sino lo que nos decimos a nosotros mismos al recibir la crítica”. Lo que más nos trastorna emocionalmente son los pensamientos negativos que nos decimos a nosotros mismos en relación a la crítica. Frenarlos será el primer paso.

  1. Cambiar las exigencias por preferencias

Consiste en pensar que, aunque preferimos hacer las cosas bien y obtener la aprobación de quienes nos rodean, en realidad no lo necesitamos.  Es importante no confundir el deseo sano y natural de ser aprobados por los demás, con una posición de exigencia que nos lleve a alterarnos más de lo deseable cuando alguien nos critique.

  1. Aceptar que tenemos derecho a equivocarnos

La crítica es razonable: Nadie es perfecto, todos nos podemos equivocar, somos humanos. Si no es razonable y no se ajusta a la realidad, entonces se trata de un error que ha cometido la otra persona, también tiene derecho a equivocarse. Si es así, ¿por qué nos alteramos tanto?

3 consejos para mejorar su gestión

Dicho esto, para mejorar la gestión emocional de las críticas y responder desde la asertividad, existen tres pasos que no debes olvidar:

  • Paso 1: Pedir detalles para comprender el punto de vista del otro

Con ello nos referimos a animar al crítico a hacer un análisis detallado para obtener información constructiva. Algunas preguntas que pueden resultar de ayuda:

  • ¿A qué te refieres?
  • ¿Qué te hace pensar que soy X?

Paralelamente, también conseguimos que el crítico reflexione sobre sus propios comentarios y se cuestione la actitud que ha tomado hacia nuestra persona que puede ser la base la crítica (por ejemplo, una actitud exigente), y sobre las emociones que están relacionadas con la crítica, por ejemplo (“Siempre quieres salir con tus amigos”; “no comprendo, ¿te molesta que quiera salir con mis amigos?”)

Con estas preguntas también aclararemos malentendidos y conseguiremos que el crítico esté a nuestro favor al ver que le escuchamos activamente.  Ello nos facilitará conseguir acuerdos, entendernos y, lo que es más importante, sentir que estamos construyendo.

  • Paso 2Mostrar acuerdo en lo posible

Hablamos de mostrar acuerdo con aquello que nos parece acertado y constructivo, con una parte concreta de la crítica y/o con la posibilidad de que sea cierta; podemos coincidir así pues con la crítica.

Burns decía: “Tenemos tres opciones: resistir y devolver los disparos, escapar tratando de esquivar las balas o desarmar a nuestro oponente; desarmar al adversario lo conseguimos buscando alguna forma de estar de acuerdo con él”.

  • Paso 3: Explicar nuestra posición

Una vez hemos escuchado de un modo empático (pidiendo detalles) y hemos desarmado (mostrando acuerdo con él/ella en todo, en parte, en su derecho a verlo así), la actitud será más positiva.  A partir de aquí, podremos mostrar nuestra posición:

  • “Comparto…”
  • “No comparto…”
  • “Es cierto y a partir de ahora…”
  • “Es cierto, pero generalmente actúo de otro modo…”
  • “Comprendo tu punto de vista pero a mí…”

También  puede resultar de especial ayuda para la gestión emocional tener en cuenta:

  • Pedir sugerencias al crítico
  • Pedir disculpas si es pertinente
  • Agradecer la información útil que hemos adquirido.
  • Y, no lo olvidemos: Ignorar la crítica si no es constructiva.

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